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ó“Estén siembre alegres.  Nunca dejen de orar. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús”.

 I Tesalonicecenses 5:16

 

La palabra de Dios nos insta a estar alegres en toda circunstancia, a orar sin cesar, pero también a estar agradecidos en todo, ya que esta es la agradable voluntad del Padre Celestial. 

Hoy, en Estados Unidos de América, y otras partes del mundo, celebramos el Día de Acción de Gracias, y viene como anillo al dedo meditar en este versículo, así que tomé mi libreta y pluma y empecé a escribir.

Pienso que a veces existen circunstancias que como seres humanos falibles que estamos en proceso de aprendizaje y madurez, nos parece difícil comprender que aún en algunas situaciones complicadas de nuestra vida, también hay razón para estar agradecidos. Si analizamos detenidamente nuestra circunstancia llegaremos a la conclusión de que siempre existen posibilidades para agradecer.  Simplemente con el hecho respirar cada mañana, ver la luz del día y caminar, no para todo ser humano esto es una realidad.  Y este es nuestro error muchas veces, que cosas tan simples como esas, las damos por hecho, cuando existen otras personas que no tienen este regalo, y aún así, se les puede ver una sonrisa en su rostro, libre de toda amargura.

Para quienes somos creyentes, la misericordia y amor de Dios por medio de su Hijo Jesucristo es algo por que estaremos y debemos estar cada día agradecidos.  El tener alimentos en nuestra mesa, muchas personas alrededor del planeta en este momento están carentes de una pieza de pan o bebida caliente.  En fin, si empezamos a hacer una lista del por qué deberíamos estar agradecidos, nos daremos cuenta de que resultaría casi interminable.

Como decía, incluso en aquellos días grises en donde no vemos ni siquiera con binoculares la razón de estar agradecidos, te puedo decir que Dios sí la ve, porque Su palabra nos dice que para los hijos de Dios todas las cosas ayudan para bien (Romanos 8:28), sea que veamos o no en ese momento Su intervención o razón por la cual está permitiendo cierta experiencia. Personalmente, puedo decir que luego de pasar situaciones difíciles en mi vida, ahora que veo en retrospectiva, lo único que puedo hacer es agradecer a Dios por haber permitido la prueba o cierta circunstancia. 

Por otro lado, ¿sabías que el ser agradecidos produce efectos químicos favorables en nuestro cerebro? Sí, estudios científicos han demostrado que ya sea que expresemos o recibamos gratitud, nuestro cerebro libera dopamina y serotonina, como has de saber, estos son dos neurotransmisores cruciales responsables de nuestras emociones que producen alegría.

Un documento de las Naciones Unidas titulado “La Ciencia de la Gratitud”, señala cuán importante es la gratitud en la vida del ser humano.  Algunos de los beneficios que citan es que “el ser agradecidos contribuye a la esperanza, la resiliencia y el afrontamiento de la crisis, por lo que puede ayudarnos a gestionar de mejor manera nuestras emociones como la pérdida y el estrés, produciendo un estilo de vida más saludable y hasta un mejor descanso, un sistema inmune más fortalecido y menos emociones negativas como la envidia, depresión, entre otras”. 

La palabra de Dios es viva, verdadera y eficaz, y porque es Dios nuestro creador, sabe que una actitud agradecida puede generar resultados positivos no solo en nuestro ser físico, sino también en lo espiritual, y vemos que aún informes científicos lo confirman.

Hoy, podría listar muchas cosas por las que estoy agradecida, pero solo te puedo decir que personalmente he llegado a reconocer cómo la gratitud impacta en nuestra vida física, mental, emocional y espiritual. Es un efecto dominó.  He notado que cuando agradezco, experimento una sensación de paz y renovación. Hoy, te invito a que pienses en todas aquellas cosas que están allí presentes en tu vida, y que por la rutina del diario vivir las has pasado desapercibidas, o las has tomado por hecho, principiando con la misericordia y la mano de Dios a tu favor, a mi favor, creo que muchas veces se nos olvida esa parte. Estoy segura que tu lista será grande. Haz el ejercicio, agradece a Dios, a tu pareja, tus hijos, tus padres, vecinos, amigos, compañeros de trabajo, no sé, tu sabrás a quien agradecer. Sé que cosecharás buenos frutos.

Por último, sea donde sea que te encuentres hoy, Feliz Día de Acción de Gracias, y recuerda que no es solo hoy, sino cada instante de nuestra vida que debemos aplicar este principio. Dios te bendiga.

“Den gracias a Dios al Señor, porque Él es bueno, Su amor perdura para siempre”

Salmos 107.1