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Salmos 90:12 (NTV)

Enséñanos a entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.

 

Hace unos pocos días cumplí un año más de vida.  Llegué a mis 47 primaveras, las cuales celebré y recibí con mucho gozo y expectativa de la obra de Dios en mi vida, de sus planes; pero también de la oportunidad de buscar cumplir con Su propósito en mi existencia, de quienes me rodean, y de con quienes El permitirá que mi camino se cruce.

Desde que tengo uso de memoria, recuerdo que esperaba con emoción y entusiasmo el 11 de septiembre.  Ese día maravilloso en que vi por primera vez la luz del día, o más bien las estrellas porque nací a las once y media de la noche.  Ese momento del primer llanto, y cuando tuve el privilegio de ver a mis padres.  La primera vez que suspiré y empecé una nueva experiencia de vida, fuera del cómodo y calientito vientre de mi mamá, desde donde seguro ya había escuchado las voces de mis padres, y del resto de familiares quienes me esperaban con alegría.

Reflexionando en todo esto, recordé que mi ánimo en el año 2021 y 2022 se encontraba un poco bajo el nivel del mar debido al duelo de mi papá y otras pruebas de salud que estaba enfrentando en ese momento, aún así no dejó de ser un día especial, no solo por agradecimiento a Dios sino por haber estado rodeada de seres queridos.

Este año que llego a mis 47, experimenté  esa alegría y expectativa de niña, literalmente sintiéndome como una niñita de cinco años que espera que den las doce de la medianoche para recibir ese día tan especial.  Y en realidad que así lo fue.

También recordé, que a mis nueve años de edad, un 15 de septiembre de 1985, fue único porque Dios me bendijo con el nacimiento de mi hermana Maria Lucía, con quien hasta el día de hoy hemos podido celebrar nuestras primaveras juntas. Esa emoción porque llegara la celebración de nuestros cumpleaños creció en ese momento.

Pero, este año, en medio de llamadas, mensajes y todo tipo de felicitaciones, me llegó esta palabra hermosa de Dios que vino como maná a robustecer mi gozo en Dios, “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”. Salmos 90:12

Esta palabra nos recuerda que todos los días debemos estar agradecidos por las misericordias de Dios en nuestra vida y recordar estas palabras divinas, y no olvidar que debemos caminar en Su sabiduría y no en nuestra propia opinión.  Te dejo con este pasaje bíblico para que ya sea que hoy estés de cumpleaños, estés próximo a un año más de vida, o aún ese día está lejano, recuerdes que cada día debe ser único y especial para disfrutar de nuestros días y ser cada día más como Dios desea.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con mi hermana del alma

María Lucía

Salmos 139:13-14

13 Porque tú formaste mis entrañas;

Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;

Estoy maravillado,

Y mi alma lo sabe muy bien.