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Marirene Muñoz Argueta de Smith

Marirene, es la unión de mis nombres María Irene, pero mi familia y amigos cercanos me llaman  Marirene o Irene.
No suelo hablar de mí misma, pero que para efectos de este sitio creo que me tocará hacerlo brevemente. Orgullosamente, mis ojos vieron por primera vez la luz del sol en la Bella Luna de Xelajú, Guatemala, país de la eterna privamera.

Creo fielmente, que los planes de Dios para sus hijos son de paz y bienestar, pero también he entendido la escritura que dice que para los hijos de Dios todas las cosas ayudan para bien, especialmente durante los días de tempestad. Aunque la mayoría de veces resulta difícil
comprender, sé, que cuando cruzamos el desierto de la desesperación y la prueba, es porque muchas veces experimentamos el fruto de nuestras decisiones, pero al mismo tiempo, Dios está permitiendo que crezcamos y maduremos espiritualmente, con el fin de que Su propósito divino se cumpla en nuestras vidas, y así podremos brillar como el oro luego de que ha sido acrisolado. He experimentado, que mientras atravesamos esos procesos, Dios siempre nos ofrece pastos verdes donde nos apacienta como buen Pastor.  Queda en nosotros el buscar e identificar la frescura de esa sombra que solamente Jesucristo puede brindar.

A nivel profesional, soy Internacionalista, Diplomática de Carrera, Traductora Jurada (Español-Inglés), y tengo estudios en ciencia política e interpretación médica. Mi gusto por los idiomas y las letras, corren por mis venas.  Durante años me desempeñé en el campo de la asistencia y protección consular trabajando para el Ministerio de Relaciones Exteriores, con la comunidad migrante tanto en mi tierra natal Quetzaltenango, como en una de las misiones consulares que representan a Guatemala en el sur de California de los Estados Unidos de América.  Al día de hoy, colaboro vía remota con la Asociación para la Creatividad y el Desarrollo -ACD Guatemala- con sede en Guatemala, fundada por mi padre y hermana, y de la cual tengo el honor de ser Cofundadora.

El servicio humanitario es una de las motivaciones más sobresalientes en mi vida, pero no excede mi pasión por el SEÑOR JESUCRISTO.  Como creyente, y ser humano imperfecto, cada día me esfuerzo por aprender y profundizar más en el estudio del manual de vida que Él nos brinda, las Sagradas Escrituras. Sin duda, el practicar las enseñanzas que la Biblia impregna en mi vida, representa un reto diario que no sería posible sin la ayuda del ESPÍRITU SANTO de DIOS. Cada día forma parte de la carrera constante de ser mejor persona.
Luego del Señor Jesucristo, quien es mi primer amor y estandarte, mi familia es el motor e inspiración de mi existir. Mi papá y hermano, ya en el cielo, mi mami y hermana, han sido como el aliento de vida de Dios que me impulsa cada día. Mi esposo, el amor de mi vida, el varón, amigo y compañero que Dios trajo a mi puerta, y con quien comparto sueños en el bello sur de California, es el bastión de mi caminar diariamente . Soy madre de una bella angelita en el cielo, Christine Alessandra, y madre espiritual de cuatro niñas hermosas a quienes Dios nos dio a mi esposo y a mí, el privilegio y misión de cuidar durante un tiempo. Seguramente compartiré de ellos en algunos de mis blogs.